¡Décima y jarana!
A casi dos meses de la resistencia civil pacífica y a 29 días de haberse instalado la asamblea permanente, los militantes de los partidos de la Coalición, los simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador y los ciudadanos defensores del voto por voto se encuentran ante una nueva elección, ésta será para decidir el rumbo de su movimiento y se dará durante la Convención Nacional Democrática (CND) el próximo 16 de septiembre.
Desde la Plaza de la Constitución, AMLO planteó a los asistentes varias interrogantes que van desde la aceptación o no del gobierno de Calderón, hasta la definición de un programa básico, a través del cual el movimiento que encabeza combata la pobreza, defienda el patrimonio nacional, luche contra la corrupción y la impunidad, haga valer el derecho a la información y lleve a cabo la reforma de las instituciones políticas.
A las preguntas ¿vamos a aceptar la resolución del Tribunal si ratifica la usurpación? y ¿vamos a reconocer a un presidente espurio y a un gobierno ilegítimo? se contestó pronto que No, pero a la disyuntiva de formar un legítimo Gobierno de la República o una Coordinación Nacional de la Resistencia en caso de que se “convalide el fraude” la gente tuvo una reacción más pausada y se dejaron oír comentarios encontrados a favor de una alternativa o de otra.
Esa es la apuesta del movimiento. Que sus integrantes debatan y proponga sus ideas a cerca de la resistencia y de la lucha en contra de la imposición oficial, hasta estar de acuerdo, democráticamente. Por una lado, la gente apela al artículo 39 de nuestra Constitución que da al pueblo “el inalienable derecho de cambiar la forma de su gobierno” y entonces, se podría nombrar un presidente del legítimo gobierno, y por otro, se presume que esa idea no es viable jurídicamente y lo que sirve es continuar con la resistencia organizada y nombrar un Coordinador de la Resistencia.
Si hasta el momento el movimiento se ha sostenido en gran parte por el esfuerzo y la convicción de todos los que han permanecido en los campamentos, ahora se requiere un esfuerzo mayor de organización y de pensamiento de ellos mismos y de muchos más, para enfrentar con firmeza lo que venga y crear lo que se quiere.
Mientras, el plantón sigue; los campamentos y diversos espacios de la ciudad proveen un estimulante de la conciencia; en ellos se juega ajedrez o el memorama de los traidores de la democracia; se hace literatura, teatro o manualidades; se representan las tradiciones populares; se baila y se canta.
El “Ejército Jaranero de Liberación Cultural” cantó y bailó -como cada día en cada campamento- en la explanada del Monumento a la Revolución al término de la séptima asamblea informativa. Alrededor de 20 jóvenes músicos veracruzanos de diferentes grupos de soneros rasgaron las cuerdas de sus jaranas, del arpa y el contrabajo y bailaron para armar un fandango democrático y exigir al Tribunal una decisión justa ante el fraude electoral. El acto demostró dos cosas: que la juventud sí participa y es creativa y que la expresión de nuestra cultura es una manera exitosa de unirnos.
Al fondo las jaranas, de pronto, una voz que anuncia ¡Décima! Viene al frente Roberto Amador Mora, veracruzano radicado en Hidalgo y declama: “... Vivamos la tradición/ no permitamos la tranza/ la democracia se alcanza/ evitando la traición/. El voto es la condición/ que da la certeza real/ López Obrador es leal/ como lo es el son jarocho/ yo estas décimas derrocho/ por el Recuento Total.
(Séptima Asamblea Informativa 28 de agosto de 2006)
Etiquetas: AMLO

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